Hoy es común que en el hogar haya más de una televisión. Los nuevos modelos, cada vez más discretos en cuanto a tamaño y forma, se ajustan a cualquier parte de la casa sin desentonar. En el salón, en la cocina, en el dormitorio, en el jardín o terraza, la televisión, con todo lo que la acompaña (vídeos, DVD’s, CD’s…), nos propone entretenimiento en cualquier lugar.
Desde las más pequeñas hasta las enormes pantallas de sesenta pulgadas, las opciones para elegir una televisión para el hogar son casi infinitas. Si de lo que se trata es de escoger un modelo para, por ejemplo, la cocina, no sería necesario buscar uno de alta gama. Seguramente se utilizará para ver alguna película, serie de televisión o un vídeo para entretener a los pequeños mientras se les prepara la merienda o el desayuno, así que con que sea de un tamaño de 22 o 24 pulgadas sería más que suficiente. La tecnología LED es la más utilizada actualmente, tanto por su bajo consumo como por sus buenas prestaciones, así que esta podría ser la elegida para uno de estos televisores auxiliares.
Lo mismo ocurre con los televisores en las habitaciones, no es necesario modelos muy exclusivos, porque, al igual que en la cocina, se suele utilizar para momentos puntuales como ver alguna serie, fotos… Lo que sí debería tenerse en cuenta es que si la televisión es para una habitación infantil, podría servir también de pantalla para el ordenador, así que habrá que fijarse en las conexiones necesarias. Aquí sí convendría invertir algo más para conseguir un modelo que “aguante” los futuros avances informáticos del ordenador.
En cuanto al modelo que hará las veces de televisor “principal”, valdrá la pena elegir uno que tenga la mayor cantidad de aplicaciones posibles. Puede que hoy no nos hagan falta ni la mitad de, por ejemplo, los tipos de conexiones, pero el mercado avanza a pasos agigantados y en uno o dos años seguro que encontraremos utilidad a tanta conexión, y más pensando que este aparato debería durar bastantes años. No estaría de más ojear un 3D o un Smart TV, pues a parte de la comodidad de su control por voz o gestos, sus posibilidades interactivas convertirán el salón en una auténtica sala de reuniones familiar, algo muy necesario actualmente.







